¡Calla Mujer!

Calla Mujer | Kâfeïna Girl
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En un recóndito lugar

… cuyo nombre no debe importar, sucede una conversación cargada de reflexión.

_ Disculpe, ¿usted ha oído en qué modo me está hablando?
_ ¡No, ni me importa!
_ Pues verá resulta que me está gritando y lo cierto es que me estoy preguntando si haría lo mismo en caso de que yo fuese un hombre.
_ Pues la verdad es que mi ofuscación es frente a las circunstancias que se presentan. ¡Si fuese hombre se lo diría igual!
_ ¿A sí? Yo de usted me lo pensaba dos veces antes de responder.
_ Déjese de historias… está intentando cambiar de tema.
_ ¡Lo cierto es que no! Estoy intentando llegar a la respuesta pero el tono que emplea no me ayuda en nada. Quiero hallar la solución pero sus gritos no me dejan. Me está tratando de débil, inmadura e idiota. Y que yo sepa usted ni siquiera sabe quién soy. Solo expone ordenes sin importarle mi estado, mi opinión y mis circunstancias. No ayuda en mejorar la situación que en el fondo tanto le preocupa. Sólo añade más perturbación calentando el ambiente cuando deberíamos centrarnos en el asunto en sí. Sinceramente, yo de usted, evitaría las conjeturas con las que me está atacando si realmente quiere ganar tiempo y encontrar una solución.
_ …
_ ¿Sabe? Yo no sé si usted llegó a vivir sola alguna vez. No me importa. Yo sí. Soy hija única y conseguí vivir sola a costa mía, de nadie más. Estudié, trabajé y me independicé sola. Sin la ayuda económica de nadie. Sé tomar decisiones por mi misma como bien puede imaginarse. Puedo escuchar consejos pero no espere que soporte órdenes y ni que decidan por mi. Haga el intento de reemplazar mi imagen por la de un hombre de dos metros de alto y metro de ancho. Vuelva a pensar. ¿Me volvería a hablar en ese mismo tono? ¿De verdad me va a volver a contestar que sí? Usted es mujer y se empeña en asignar a las nuevas mujeres la gran carga de la responsabilidad. De que todo debe caer sobre nuestros hombros porqué así se lo enseñaron. El de mantener el papel de que somos débiles y atontadas porqué así se lo hicieron vivir. Usted se atreve a juzgarme cuando seguro que a usted también le gritaron en más de una ocasión. ¿Le dijeron alguna vez que usted no era capaz? ¿Le gustaba que decidieran por usted? ¡Seguro que no! No obstante, aquí está… Echándole bronca a alguien que a penas conoce. La delicada es usted, está claro. No proyecte en mi ni un solo rayo de su propio reflejo porqué yo ni soy ni seré como usted. Yo no tengo miedo. Yo soy yo y nadie es digno de juzgar a nadie. Piénselo dos veces la próxima vez. ¿Me hablaría del mismo modo si fuese hombre?

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Reflexión

El machismo no es fruto de la separación de géneros sino más bien de la parte conservadora. Mujeres que proyectan su futuro hasta acabar agotadas por las múltiples barreras que esta sociedad proyecta en nosotras. Dogmas y costumbres que prevalecen ante las ansias de cambiar. ¿Qué hace tan difícil el cambio? ¿Porqué tanta discusión cuando el problema está en cada individuo? Prestar atención en nuestra forma de hablar como actuar no es tan difícil. Escuchar a los demás y ponerse en su lugar tampoco… Solo el ser insensible es capaz de tal pasotismo y evidentemente, la educación tiene un importante papel en ello. Hoy en día, seguir pensando en que los hombres se comportan de una forma y las mujeres de otra te convierte en arcaico. Observa tu alrededor y verás que tod@s somos personas. El LGTBI(1) existe y el transgénero(2) también. ¡Aprende de ell@s! Observa como no tienen repartición de tareas en función a su sexo. La manía de otorgar la masculinidad o la femineidad es un invento heteropatriarcal. Por suerte, aunque no lo parezca, cada vez más está en extinción. Llega la hora de pensar en personas. Arrinconar ese pensamiento de los géneros binarios (hombre o mujer) y dejar de maltratarnos l@s un@s a l@s otr@s.

(1) LGBT son las siglas que designan colectivamente a Lesbianas, Gays,3 Bisexuales y personas Transexuales. En uso desde los años noventa, el término «LGBT» es una prolongación de las siglas «LGB», que a su vez habían reemplazado a la expresión «comunidad gay» que muchos homosexuales, bisexuales y transexuales sentían que no les representaba adecuadamente.4 Su uso moderno intenta enfatizar la diversidad de las culturas basadas en la sexualidad y la identidad de género, y se puede aplicar para referirse a alguien que no es heterosexual, en lugar de aplicarlo exclusivamente a personas que se definen como homosexuales, bisexuales o transexuales.4 5 Para dar cuenta de esta inclusión, una variante popular incluye la letra Q de queer (LGBTQ) para aquellos que no estén específicamente representados por LGBT, como los pansexuales, intersexuales, etc.

(2) El término transgénero se aplica, en general, a una variedad de individuos, conductas y grupos que suponen tendencias que se diferencian de las identidades de género binarias (hombre o mujer) y del rol que tradicionalmente tienen en la sociedad.


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2 comentarios sobre “¡Calla Mujer!

  1. Pues me traicionó el subconsciente, al principio pensé que era un hombre y resultó ser una mujer. La sombra del machismo es alargada. En cualquier caso, hay una palabra que se usa mucho para defender el sexismo y que me da escalofríos: programación; “los hombres estamos programados (genéticamente) para hacer X…”, “las mujeres estamos programadas (genéticamente) para hacer Y…”
    Lo único que se programa es una máquina, no un ser humano, pero está bien que algunos digan eso, porque a mí personalmente me ayudó a entender que el sexismo también es cuestión de estar programado, igual que un robot sin alma ni conciencia. Quizá las cosas cambien un poco cuando dejemos de ser Nexus 6 programados.
    Buen artículo de reflexión 🙂
    ¡Un saludo!

    1. ¡Pues sí! Está hecho con esta intención. El mach: pensar que se trata de un hombre y luego resulta que es una mujer. El machismo no sólo es cosa de un sólo género. Es un tema de tod@s. Últimamente me he visto inmersa en ciertas situaciones que me han hecho sentir la gran carga a la que nos condenan por el simple echo de ser mujeres. No lo sentimos tanto cuando somos jóvenes, pero a la larga, a medida que adquirimos más años, cielos todos los ojos van a ti. Y parece que tengamos la espada de Damocles encima nuestro. Esperando cualquier error para ser asaltadas, juzgadas, insultadas y menos preciadas… mujeres contra mujeres. Es muy fuerte. Tienes razón, que es un sistema basado en la “programación” de cada ser. Pero aquí estamos, para extender el virus de la reflexión. 😉