El Pop art y la mujer objeto

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Sigo con mi lucha contra los estereotipos y para ello introduzco un poco de reflexión histórica dentro del mundo artístico.

Estaremos de acuerdo, sin duda alguna, de que actualmente vivimos inmersos en una sociedad de consumo. A pesar de la crisis, black fridays y otro tipo de promociones,  siguen insistiendo en el mismo patrón: el consumismo.  Una lógica interna fomentada por el capitalismo y la aparición de la mercadotecnia y/o publicidad basado en generar nuevas necesidades al consumidor. Este fenómeno se extendió a lo largo del s.XX en el mundo occidental y sigue vigente a inicios del s.XXI. Sin embargo, podríamos pararnos en su momento más auge: la década de los 60. El momento en qué apareció la mini falda junto a la revolución sexual.

En esta época, surgió el movimiento Pop art. Caracterizado por el empleo de imágenes de la cultura popular tomadas de los medios de comunicación: anuncios, cómics, objetos cotidianos y del mundo del cine. Aquí es dónde quiero que mis lectores se paren a reflexionar. Por un lado tenemos el arte y la publicidad= medios de plasmación de una realidad social predominante. Y por otro, el mensaje que se transmite.

La mujer objeto

Dentro del Pop Art existen artístas destacados como Andy Warhol, Roy Lichtenstein o Tom Wesselman. Sin embargo, podemos encontrar otros nombres en los que vemos claramente cómo la mujer ha sido un objeto de deseo incrustado en el consumismo. Imágenes que condicionan los valores estéticos girando entorno a la mujer y que siguen vigente en la actualidad.

Mel Ramos, se basaba en las ilustraciones de Pin ups. Mujeres exhuberantes possando junto a distintos productos: caramelos, pasta dental, bebidas, tabaco, etc. Una clara muestra de cuál era el carácter publicista de los años 60: una mujer asociada al mundo del hogar. El británico Peter Phillips mantenía la misma línea, sin embargo, mostraba productos de la naciente industria automovilística. ¡E aquí, de dónde vienen los calendarios típicos de los talleres mecánicos! Se fortalece la idea del objeto deseo en el que se asocia a un tipo de mujer para el mundo masculino. Se establece el derecho al deseo y la posesión.

No obstante, Allen Jones es quién mejor esculpe la cosificación de la mujer. Chair Table Hat Stand (1969), un conjunto de esculturas eróticas en las que transforma a la mujer en piezas de mobiliario. Figuras de goma dignas de toda imaginería fetichista.

Allen Jones
ALLEN JONES -Chair, Table HatStand (1969)

La mujer artísta

A su vez, surgieron muchas artístas que criticaron este machismo generalizado en el arte. ¿Qué pretendía denunciar la escritora feminista Valerie Solanas cuando disparó contra Andy Warhol el 3 de junio del 1968? Fue una simple proclamación por poner en valor a las mujeres como artístas. Otras mujeres como ellas reaccionaron contra la sexualidad que representaba a las mujeres en la sociedad.
Valerie Solanas

 

Majorie Strider, añadía elementos 3D a sus cuadros bidimensionales. Green Tryptich o Girl with Radish (1963) son un buen ejemplo. Las partes más voluptuosas de la mujer están resaltadas mediante materia añadida. Féminas socialmente reducidas a labios, pechos y nalgas. Extirpadas de cualquier personalidad y del resto de su cuerpo.

 

Rosalyn Drexter denunció la violencia a la que las mujeres se ven expuestas frente al sentimiento de posesión que sienten los hombres. Love & Violence (1965), representa las relaciones abusivas existentes entre diferentes géneros. En sus escenas, muestra de forma explícita, la violencia dinámica de pareja hombre-mujer. En Kiss Me Stupid (1964) pinta al hombre abusador mediante un beso forzado. A través de esta obra, podemos sacar nuestras conclusiones. Los patrones consumistas transmiten la idea equivocada de que querer es poder. Y es que no basta con desear para tener derecho de apropiarse. La cosificación de la mujer acaba convirtiéndola en un objeto más dentro del mercado.

La pintora belga Evelyne Axell consiguió la provocación siendo la primera artista que se pintó a ella misma desnuda. Mostrándose en posición rebosante y sensual reivindicó el derecho sobre su propio cuerpo y sexualidad. A su vez, al pintarse a ella misma se puso en valor como pintora.

Acabare nombrando a la francesa Nikki de Saint- Phalle (escultora, pintora y cineasta). Presentó Hon (“Ella” en sueco), una instalación escultórica a gran escala expuesta en la Moderna Musset de Estocolmo. En 1966, reprodujo la enorme figura de una mujer con formas voluptuosas y de vivos colores en la que podías acceder al interior a través de su vulva. Nikki representa sus figuras femeninas como las grandes deesas de la fertilidad. Una mujer que se manifiesta inmensa y generosa. Hon recibió a más de 100.000 visitantes durante 3 meses como la Gran Madre o como la Gran Puta.

 

 

Más de 5 décadas ya han pasado y siguen existiendo los mismos patrones de los años 60. Absorbidos por los mass medias y encegados por el consumo. Cuando hablamos de mujer, no pensamos en fertilidad… Sinó en objeto sexual, publicitario, moda,…

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