Cuando te empeñas en sólo ver bragas

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Polémica campaña Kling

Crítica de Yolanda Domínguez

Artista visual y experta en comunicación y género lanza su artículo en motivo de protesta contra KLING. Bajo el titular “La nueva campaña de KLING nos deja en bragas y tiradas en el descampado” muestra toda su furia en las redes, a la que se suma la celebre @Barbijaputa, en contra de la campaña publicitaria.

Tweet de Yolanda Dominguez

Así empieza Yolanda Dominguez:

Cuando creías que ya lo habías visto todo en editoriales de moda, y la forma de representar a las mujeres había llegado al límite del ridículo y de la humillación… llega Kling y se marca un “más horroroso todavía”. La marca de ropa conocida por sus estampados de alegres delfines y arcoíris multicolor nos presenta su nueva colección de vestidos… sin apenas vestidos. Lo que sí hay son bragas, muchas bragas. Algunas puestas y otras quitadas. También hay una adolescente un pelín desorientada y desparramada por los suelos de un secarral. Por las poses no sabemos si está borracha o poseída, o simplemente que el equipo de estilistas la está tratando fatal.

Enseñar las bragas o ir sin no está bien

En El Confidencial incluso lo nombran como un llamamiento a la violación… No sé que dirán nuestras defensoras del porno feminista o las trabajadoras sexuales, pero sabiendo que el público de la campaña va dirigido a las mujeres… ¿Qué nos están diciendo? ¿Que somos tontas y por culpa de la campaña vamos a invitar a que nos violen? Yolanda cataloga la actitud de la modelo de ‘un pelín desorientada’. ¿Se refiere a drogada, alcoholizada o se está olvidando de la frivolidad que siempre desprenden las imágenes de la moda?
Kling anuncia, que su campaña está enfocada a defender los derechos humanos. Independientemente de si consigue o no representar esa idea, ¿cómo lo representaríamos? Como lo que todos anhelamos (aunque no lo consigamos y sea fruto de frustración) y lo que nos da total libertad. Es decir, un tema serio, crudo pero con actitudes de libertad. La falta de derechos humanos no es un tema a tratar con imágenes de alguién dando saltos de alegría y todxs nos encontramos desnudos frente a los derechos humanos. Incómodos, andando entre piedras y baches, e impotentes aunque aferrados a nuestras necesidades más naturales. No podemos negarle a nuestro cuerpo su deseo por ser libre como a expresarse.

Campaña Kling

Vestir o desnudarse es también una forma de expresión.

Estás imágenes, por lo que yo veo, juntan varios aspectos. Uno de ellos es mostrar a una modelo en actitud poco común que es lo que provoca el rechazo de las espectadoras… ¿Quizás esperaban ver a la típica modelo en una pose que no expresa absolutamente nada? ¿Que va mostrando las bragas? Pues claro que las muestra… A caso no estamos en la era del feminismo, empeñado en educar y enseñar que cualquier mujer por mucho que enseñe no significa que quiera algo. Que no es no. ¿Entonces? ¿A qué viene tanta contradicción? La modelo enseña las bragas o los pechos careciendo absolutamente de una postura provocativa. ¿Qué más queréis? Francamente, a mi me parece una perspectiva muy retrograda la que se muestra con todas estas críticas. Me recuerda a los años 90 cuando se hablaba tanto del SIDA y querían poner una máquina de condones en mi colegio… Sorprendida me quedé a la edad de 15 años cuando oí a los padres negarse y afirmar que eso invitaba a que los alumnos follasen por todas las aulas del colegio. ¡Por favor!

En el Confidencial dicen así:

En la campaña se muestra en todo momento a la misma chica, cuyas poses van desde estar tumbada sobre rocas puntiagudas hasta aparecer de pie y sin bragas en la mitad de un descampado. “¿Qué es cultura de la violación? ¿Y tú me lo preguntas? Cultura de la violación eres tú, Kling”, tuiteaba una mujer este domingo.

Otro de los conceptos que muestran las fotos, es el espacio en el que ocurre la escena: en plena naturaleza. La desnudez y hacer lo que te viene en gana es natural. Contrastado con esa actitud despreocupada que quizás muestra la crudeza real de esa libertad que tanto anhelamos porqué en realidad no existe. Todas estas fotografías son una editorial que forma parte de un proyecto artístico en el que 10 mujeres fotógrafas y 10 estilistas mujeres interpretan la colección de Kling con total libertad creativa y sin ninguna imposición estética. Pero claro, siempre estaran las abolicionistas que no ven el trabajo que hay detrás. Una vez más, sólo se observa lo que se vé… algo que una artista, como Yolanda Domínguez, debería saber apreciar. Como se trabaja detrás de las cámaras, quienes forman el equipo, cuál es el argumento, porqué se ha utilizado un recurso y no otro… qué significan las rocas, el paisaje, la cara despreocupada (aunque sea más fácil relacionarlo con una drogadicta antes que una actitud despreocupada como frívola).

Una artista criticando un proyecto realizado por 10 mujeres fotógrafas.

De todo ese asunto, lo que me extraña es que Kling reciba tal ataque y descontento por parte de una artista y esta no haga un análisis exhaustivo de cada imagen utilizada. Todo lo contrario. Se sumerge directamente en la furia y utiliza los medios para lanzar su ataque. ¿Qué son más necesarios? ¿Argumentos llenos de odio hacia Kling o hacia la moda en general?
Desde mi postura, le doy toda la razón en ir en contra de la moda… pero desde mi postura, iría a por toda la indústria no sólo una. Precisamente, esta campaña no muestra el típico postureo de la moda; tópicos dignos de la revista VOGUE o vídeo clips estilo MTV. ¡Ojo! porqué Kling tampoco ha sido la primera maca en hacerlo. También es cierto que las modelos no muestran diversidad de cuerpos… pero esta, precisamente, tampoco es la típica modelo que cumple con el canon de belleza aplicable en otras grandes marcas. Seguramente, para otras marcas no la querrán.

Por otro lado, ¿es correcta la foto de una mujer en bikini con predominante escote, mirada directa y postura provocativa, para promocionar a Calzedonia? ¿De que se trata? De irte a tomarte un baño tranquila, cómoda y disfrutar del sol o de ir a la playa aclamando “¡Me como el mundo! Ven a por mi que quiero gustarte”?

Otra de las descripciones que hacéis de vuestra marca es que estáis a favor de los “derechos humanos”. ¿A qué derechos os referís? ¿Al de los marcianos de los platillos volantes de vuestros estampados? Es evidente que los de las mujeres os resultan invisibles. Una de vuestras responsabilidades como firma de ropa, es ofrecer diversidad de modelos en vuestras editoriales y en esta sólo vemos a una niña muy joven, blanca y extremadamente delgada. Chicas que tenéis más de 14 años y usáis sujetador: no estamos entre las clientas deseables para la marca. Y no contentos con humillar públicamente a esta mujer con poses estúpidas la retratáis desnuda y sin cabeza en muchas de las fotos.

¿Dónde está la verdadera preocupación por los derechos humanos?

Yolanda Domínguez concluye así:

Yo he comprado en ocasiones alguna prenda de Kling, pero viendo esta campaña me arrepiento de tener ropa suya en el armario. Como consumidora no quiero apoyar con mi dinero este tipo de publicidad.

Pues yo lo único que tengo de Kling es una prenda recuperada del container. Así gasto mi dinero en la moda. Reciclando y customizando… Aborreciendo las grandes marcas y los grandes almacenes. Careciendo de tiempo y de dinero para malgastarlo en indústrias que ofenden a los derechos humanos. Como consumidora, Yolanda decide no gastar su dinero en Kling. ¿Y en Zara, Mango y HM, sí? No olvidemos que la indústria de la moda no sólo perjudica a las mujeres modelos… también a las consumidoras. Pero la parte más grave de la indústria de la moda es su manufacturación en países del Tercer Mundo en la que explotan a mujeres, hombres y niños. No sólo cobran una miseria sino que trabajan en talleres en condiciones humanas pésimas… ¿E aquí a donde han ido a parar los derechos humanos? Mientras hay gente sufriendo de verdad, las mujeres del primer mundo prefieren protestar a favor de su imagen. Si eres lista haces lo que quieres. No importa lo que te diga una campaña de moda. Al final, tu decides… Mientras, otros están obligados a trabajar para que tú puedas estar guapa.

El artículo de @Barbijaputa recoge las respuestas de Kling frente a los ataques recibidos… a los que ella obviamente, no puede resistir la tentación de responder uno a uno con sus insistentes ataques.

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