Mujeres, cristianos y pornógrafos.

Mujeres, Cristuanos y Pornográfos | Golden Sex Dreams
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Son muchos los temas que giran entorno a la pornografía. Uno de ellos, es cómo sus productores han agudizado la separación de géneros. Por algún motivo, los mass medias y el cine han insistido, durante muchos años, en mantener una brecha estableciendo diferencias entre ambos sexos. Por un lado, se destina la pornografía únicamente a los hombres. Por el otro, la publicidad, la moda y la estética a las mujeres. Todo el mundo dividido en dos. A la mujer no le puede gustar el sexo, de lo contrario es una puta. Al hombre no le puede interesar nada estético por evitar poner en cuestión su masculinidad y convertirse en “mariquita”.

El primer error que cometemos, es que cada vez que oímos la palabra PORNO a tod@s nos viene la misma imagen: mujeres desnudas, tetas, culos, coños en primer plano, caras corridas y macro penes. Ese es el referente del porno que tenemos. ¡Ningún hetero piensa en tios en pelotas! Ni los hombres ni las mujeres. Como buenas víctimas del consumo que somos, a nadie le interesa de dónde proviene lo que se consume. Para ello, os invito a que sigáis leyendo…

¿Quiénes fueron los creadores de este tipo de porno?

Unos señores yuppies y grotescos de los años 80-90, propietarios de puticlubs y locales de streaptease. Ellos fueron los creadores del porno del que estamos hablando. Unos señores americanos, blancos y de mediana edad. Unos retrogrados capitalistas que supieron hacer dinero (subrayo que por retrogrado americano, incluyo toda influencia católica independientemente de si el individuo es, o no, prácticante).
¿Y porqué dura tanto este tipo de porno? ¿Porqué nadie piensa en las películas eróticas de antes de los 80? ¿Porqué son lights? Es curioso pero antes habían revistas… y ahora la mayoría de las películas que se producen ni siquiera se miran de principio a fin… Vamos rebobinando hasta encontrar la escena que va al grano. Cómo cualquier pajillero, una mujer que se quiera excitar también puede hacer lo mismo (¡Dejénse de engaños!).

“La cinematografía encumbrará a la pornografía. El acto sexual será escena de éxito. Cae el arte sano.” ― Benjamín Solari Parravicini

Erika Lust

Directora de cine adulto enfocado hacia la mujer

Erika, una de las primeras en romper la brecha, dice claramente que el porno de ahora no muestra ninguna realidad. Ella, en sus películas recupera los referente del cine erótico de antes. Pone en práctica el POV femenino e incluso, sabemos que crea un entorno femenino dentro de sus rodajes. La forma de trabajar huele a mujer. Sin embargo, añadiré una observación, apretaré más las tuercas e iré más allá. No se trata de hacer un producto exclusivo para la mujer. Para mi, un cine en el que predomina el cuidado estético de carácter publicitario o de catálogo, sigue siendo poco real. Reemplaza lo grotesco por lo que marca la moda… es decir el consumo (¡otra vez!). Hablar de cine para adultos y caer en el intento de borrar la palabra PORNOGRAFÍA es como tirar la toalla. Es volver a anular esa palabra en el diccionario de una mujer. ¡No es suficiente! No queremos un producto para nosotras. Queremos que la pornografía nos mire de cara y se dirija a nosotras también. Que los señores del marketing, cuando hagan una web no sólo muestren tetas y coños… ¿Porqué no muestran la foto de un tiarrón desnudo y bien dotado? Está claro que con las fotografías que ponen no nos invitan a entrar… no permiten que sea posible.

“La pornografía es el intento de insultar al sexo, de ensuciarlo” ― D. H. Lawrence

¡Qué el marketing de la industria del porno se dirija a las mujeres!

Si contra gustos no hay nada escrito y todos somos personas, significa que cualquier producto puede ser dirigido a todo el mundo. ¡Un falo lo puede comprar cualquiera! Y no significa que tengas que ser gay si eres hombre… ¡Pues no! ¡Para nada! Los hay que superan su inteligencia, y sin miedo alguno, no renuncian a su punto G. Así que del mismo modo, hay mujeres que se resisten a las absurdas represiones sociales y exploran sus placeres. Si hoy en día ya somos grandes consumidoras de juguetes eróticos ¿porqué no ibamos a pretender serlo de la pornografía? No sé, pero a mi no es que me parezca lógico, sino más bien una evidencia intachable.

“La leyenda cuenta que cada nueva tecnología se utilizó por primera vez con algo relacionado con el sexo o la pornografía. Ese parece ser el camino de la humanidad” ― Tim Berners-Lee

Señores del porno…

Dense cuenta que estamos en una era en la que empieza la desmarcación por géneros binarios. Este siglo, si algo bueno ha traido, es que ha empezado hablando de personas. Y la época de crisis lo está reforzando. Ni el hombre es el que tiene que traer dinero a casa, ni la mujer la que tiene que abrirse de patas. Aunque la pornografía sea una aberración para la religión, paradójicamente, en sus creadores y consumidores permanecen las creencias establecidas por los dogmas. Las “normas” sociales y diferenciadoras entre géneros de las que he hablado al principio. ¡El miedo a que Eva vuelva a morder la manzana sigue en pie! Le mandan distraerse con sus compras con tal de que se preocupe por ser atractiva y seductora. Preocupada y anclada a cuidar su aspecto según los estándares marcados por la sociedad. ¡A complacer a los demás! Que no piense ni un sólo segundo en su propio placer. Que ni tan sólo se le pase por la cabeza tener derecho a ello. ¿Porqué? ¿Qué pasaría? Que de repente descubriríamos que a Eva le gusta el sexo igual o incluso más que Adán… ¿Él sería capaz de saciar su sed? ¿Podría controlarla?

¿Así que Dios les ha dicho que no coman del fruto de ningún árbol del jardín?

Eva contestó:
—Podemos comer del fruto de cualquier árbol, menos del árbol que está en medio del jardín. Dios nos ha dicho que no debemos comer ni tocar el fruto de ese árbol, porque si lo hacemos, moriremos.
Pero la serpiente le dijo a la mujer:
—No es cierto. No morirán. Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman del fruto de ese árbol podrán saber lo que es bueno y lo que es malo, y que entonces serán como Dios.

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