El neoliberalismo sexual mercantiliza la violación

Neoliberalismo sexual | Kâfeïna Girl
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Todo empieza con una noticia:

“Inventan un robot sexual con una opción ‘especial’ para simular la violación a una mujer” – (20 de julio 2016 / Playground Magazine)

Por lo visto, la nueva tecnología se pone de manifiesto y, sin apenas cortarse ni un sólo pelo, lanza al mercado una Sex Doll que lleva implementado un software que simula la violación de una mujer.

¡Sí, habéis leído bien! La responsable es la empresa TrueCompanion que oferta una nueva muñeca sexual llamada Roxxxy. Por lo visto, el departamento de marketing de dicha empresa se ha atrevido a mercantilizar la ‘violación’.

“Algunas personas dicen que es mejor que violen a los robots que violen a personas reales. Hay otras personas diciendo que esto sólo animaría más a los violadores”, afirmó a The Independent el responsable del estudio, el profesor Noel Sharkey.

El Neoliberalismo sexual:

Ideología neoliberal que tiene el objetivo de convertir la vida en mercancía, incluso a los seres humanos. En ese sentido, la conversión de los cuerpos de las mujeres en mercancía es el medio más eficaz para difundir y refor­zar la ideología neoliberal. La pode­rosa industria del sexo patriarcal avanza apoyándose en dos ideas complementarias. Por un lado, en la teoría de la libre elección: ahora que las mujeres “ya son libres”, “ya tienen igualdad”, ya pueden “elegir” vivir de su cuerpo, o de trozos de su cuerpo. Por otro lado, y para contrarrestar cualquier crítica, esta tesis se envuelve en cierta retórica transgresora y posmoderna: toda relación es aceptable si hay “sexo consentido” por el medio.

En el libro ‘Neoliberalismo sexual‘, la autora Ana de Miguel defiende que “ni hay libertad ni hay igualdad. Hay nuevas formas de reproducción de la desigualdad, una vuelta acrítica a los valores más rancios del rosa y el azul.”

¿Cómo reacciona la gente ante tal noticia?

Violación | Kâfeïna Girl

Respuesta muy obvia. La primera reacción es de enfado, rechazo y repulsión… Aunque cabe decir que vale la pena reflexionar sobre ello. Este hecho, puede servinos de ejemplo para entender como funcionan las cosas en este mundo. Dejemos las emociones de un lado, pensemos fríamente y analicemos.

Compartí el artículo señalado en mi página de facebook. Para aquellos que queráis, podéis ver el hilo de distintos comentarios que han surgido alrededor de la noticia.

La primera reacción, como bien dije es de total repulsión y, resumiendo, la primera asociación que se hace es la de vincular la Sex Doll violada con la aceptación de la violación… Es decir, sin saberlo, automáticamente se asocia que si vendes muñecas que ‘se dejan violar’, el violador violará más. Esta es la primera reacción de todas y es la típica desde el punto de vista de la erotofobia (1). ¿Porqué existe esta tendencia a exculpar al violador? Me explico. Parece que siempre acabamos culpando a las supuestas razones incitadoras de una violación… La mini falda que viste una mujer, este robot programado para ser violado, ¿qué será lo siguiente?… La culpa de violar es del violador y de nadie más. El responsable es el individuo que comete el delito; ni objeto ni víctima. ¡Eso hay que tenerlo muy claro!

Por otro lado, reflexionemos sobre los siguientes términos: dominación, consenso y fantasías sexuales.
Hoy en día, se ha conseguido que la dominación esté bien vista porqué ya se habla de consenso. Sí el sexo es consensuado cualquier práctica es respetable. Desde el insulto, el spanking, las ataduras, la humillación y otras prácticas mucho más duras dignas del BDSM. No olvidemos, que esta práctica, también puede simular escenas de violaciones consensuadas. Las mujeres también afirman fantasear con ser dominadas o ‘violadas de forma ficticia’. Subrayo e insisto en ficticia… porqué,dsesde mi punto de vista, un acto consensuado jamás podrá ser una violación… ¡Es muy importarte ser consciente y diferenciar la realidad de la ficción! Una ficción, por mucho que nos lo parezca, nunca emulará las sensaciones desagradables de un ataque real… ni en el caso de un atraco, ni el de una agresión ni mucho menos el de una guerra. Hace falta desintoxicarse de la televisión y todo lo que nos envuelve (incluso dejar las tendencias de lado) para aprender a diferenciar entre ficción y realidad.

Mujer denunció violación a través de un cómic
Mujer denunció violación a través de un cómic – #YOTECREO

Ficción:

Simulación de la realidad que realizan las obras literarias, cinematográficas, historietísticas o de otro tipo, cuando presentan un mundo imaginario al receptor.

(1) EROTOFOFIA proviene de “Eros”, el dios del amor de la antigua Grecia y de “fobia” que significa “miedo”. Palabra utilizada para referirse al miedo al sexo. Las personas que sufren este trastorno sexual tienen un temor fuera de lo normal y persistente a las relaciones sexuales o a cualquier cuestión de índole sexual (ya sean preguntas, pornografía, juguetes… todo lo que tenga que ver con el erotismo). Los erotofóbicos no hablan de sexo, reaccionan negativamente al material sexualmente explícito y prácticamente no tienen relaciones sexuales o son muy espaciadas en el tiempo.

Sigamos reflexionando…

Ahora bien, pongamos en discusión otro punto: una muñeca es un objeto, igual que un dildo cosificado. ¿Cuál es el problema? A caso nos ofende que una muñeca sea violada y sin embargo, un pobre dildo no. ¿Cuál es la diferencia? ¡Obvio! La muñeca es tan hiperrealista que nos hace creer que tiene sentimientos de verdad. Pero, en realidad, quién los tiene somos nosotr@s (una prueba de hasta qué punto estamos enamorados de nuestra propia imagen). Quiénes tienen claro este concepto, son los que ponen en práctica la inteligencia artificial junto a la realidad virtual (que no es lo mismo que ver un vídeo 360º con gafas virtuales). En este terreno, sí que podríamos llegar a sentir lo que es una violación de verdad porqué se nos pone en situación en toda su plenitud: escenario, situación y emociones. Una combinación esencial para reproducir las situaciones de una forma ficticia pero con sensaciones percibidas de forma real.

No tienen vergüenza en absoluto
* “No tienen en absoluto ninguna vergüenza”

Conclusión

Tras leer todos los comentarios y reflexionar… Mi conclusión, es que la repulsión ante la noticia viene dada por el hecho de que exista la posibilidad de mercantilizar con la violación. En el caso del uso de una Real Doll, el acto reproducido es más de DOMINACIÓN que de VIOLACIÓN… Cabe destacar, que en una violación no hay consentimiento y viene acompañado de resistencia física no únicamente verbal… Sin embargo, marketing prefirió utilizar la terminología VIOLACIÓN para captar la atención y vender más… y si vende, la culpa será del consumidor no del que produce. Porque eso es lo que nos enseñaron… Si existe es porque es lo que vende. ¿Tu qué crees? ¿De verdad hay tanta gente que desea este producto? Puede resultar paradójico, pero ante tales críticas, puede que Juego de Tronos, esa serie tan famosa y plagada de violaciones y violencia, tenga la respuesta.

Piensen queridos lectores, piensen y luego arreglen el mundo. 😉

>> Esto sí es la realidad:

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