¿Probamos una Real Doll?

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Barcelona inaugura un nuevo burdel con 4 muñecas sexuales

Barcelona estrena un burdel que pone a disposición del cliente los servicios de 4 Real Dolls. Al parecer, Lumidolls es el primer lugar de Europa que lanza este servicio. En las redes sociales han circulado distintos artículos al respeto. La mayoría sólo informativos pero entre todos ellos, hay uno que destaca: ‘Así pasé una hora con una muñeca por 80 euros en el prostíbulo de las sex dolls‘ del diario digital El Español. El periodista, David López Frías, se infiltró en el burdel (sin practicar sexo con la muñeca) y describió su experiencia. En el artículo subraya, de buen principio, el gran coste de mantenimiento de estas muñecas. La que él pidió estaba dañada; al parecer el cliente anterior se animó demasiado y le dañó un pecho. También describe como la movilidad de la muñeca se convierte en algo tan frágil y cómico que acaba despertando ternura.

Los precios promocionales de apertura son de 80 euros por una hora (unos 85 dólares), 100 euros por una hora y media, y 120 por dos horas, y también se permite pasar la noche con la muñeca, e incluso con la presencia de la pareja.

No obstante, lo que más me ha chocado es la respuesta, en tono de ofensa, por parte de algunas mujeres. Indignación pura y dura asociada a la cosificación de la mujer. Ofendidas con detalles como que el cliente puede escoger la ropa que debe vestir la muñeca o por sus rasgos de niña joven e infantil (asociación directa con la pederastia). Respeto a ello, siento las ganas de ponerlo en debate ya que, en mi opinión, las críticas que he leído no parecen entender que hablamos de un prostíbulo.

Sex Dolls | Kâfeïna Girl
Katy es una de las sex dolls.
02-03-2017 | Lumi Dolls

¿Cosificación?

En primer lugar, subrayaré que las muñecas sexuales hace mucho tiempo que existen y cierto es que hasta ahora eran hinchables, ridículas y poco atractivas. ¡Pero existen! Igual que los juguetes eróticos que han sido principalmente destinados al consumo de la mujer. Primero eran llamados consoladores… ¿Recordáis? Era el consuelo frente a la supuesta histeria de las mujeres. Ahora, por suerte, cada vez más, se llaman vibradores. Sin embargo, ya que nos hemos puesto a hablar de cosificación a cualquier precio… Paremos a pensar unos segundos. ¿Qué es un vibrador? La reducción máxima del hombre: un trozo de plástico en forma de pene. Creo que no puede existir más cosificación que esta. Así pues, a mi parecer, mejor no comparemos. El ser humano, independientemente de ser hombre o mujer, es visual. Otra cosa es que a nosotras solo nos ofrezcan un trozo de plástico y nos hagan creer que no necesitamos la pieza entera sino sólo un pedazo. ¡Ahora me vais a decir que no vamos locas por tocar un torso y un culo! ¡Por favor! La parte visual también es muy importante para nosotras. Más que denunciar el uso de una muñeca, exijan más porno ético y feminista. Que la pornografía nos mire de cara y produzca más películas pensando en nosotras. Y de este modo, podremos aclamar que nos gusta el sexo sin ser juzgadas.

El burdel también ofrece servicio para parejas

En segundo lugar, qué egoísmo por parte de estas mujeres no pensar en sus compañeras. Lumidolls también ofrece los servicios de las Real Dolls para parejas. Hay gente que tiene ganas de hacer un trío sin necesidad de implicar a alguien real en sus vidas. Y entre esta gente, pues también hay mujeres. Yo reconozco que como mujer no se me ocurren muchas cosas con las que disfrutar con una muñeca, quizás yo preferiría un muñeco aunque para qué tanta cosa si solo necesito un pene (tanto hablar de cosificación es lo que tiene :-P). Seguramente, se pueden hacer muchas cosas, una de ellas, por ejemplo, sería el voyeurismo. Por otra parte, digo yo que si hay mujeres dispuestas a probarlos con sus parejas, también habrán mujeres y transexuales que quieran ir solxs. ¿O es que acabamos de caernos del último árbol?

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La prostitución

En último lugar, pasemos al tema más serio. Hagamos un parón y reflexionemos acerca de la prostitución. Estamos hablando de un burdel que ofrece un servicio sin prostitutas. ¿Acaso no es de agradecer? No sé si las mujeres que han mostrado su enfado entorno a las Real Dolls han pensado por un segundo lo que supone ser puta. Señoras, hay mujeres que escogen ser prostitutas por voluntad propia, otras son empujadas por la necesidad y otras son esclavas sexuales. Y sí, viven de su cuerpo y del sexo. Pero en cualquier de los 3 casos, ninguna de ellas controlan al 100% como va a ser su cliente. Y ya podéis imaginar de que no son tiarrones de portada de catálogo. Te toca lo que te toca y punto. Cuando una persona contrata un servicio es de suponer que está a tu merced. Y tú, sin duda alguna, asumes que está a tus órdenes. Por algo pagas. Sin embargo, quien es puta se encierra a solas en una habitación… se expone y complace los deseos de un completo desconocido.

“El anterior cliente se ha debido de emocionar mucho, porque le ha roto una teta. Y mira que esta silicona es dura, eh. Pero la ha agujereado. Igual le ha pegado un bocado”

Ya no solo hablo de que puede ser alguien sexualmente agresivo como violento. Seamos conscientes de que las filias existen y hay un amplio abanico. Estas no tienen porqué ser malas, pero para practicarlas hay que entenderlas. Por eso muchas personas acuden a un prostíbulo. Pero si cuesta encontrar a alguien que te entienda no significa que por ser prostituta eres toda una experta. Siempre hay sorpresas. Así que ¿porqué no obtar también por poner en práctica estas filias con una muñeca?

Mis conclusiones

La infantilización que sufre la sociedad realmente es muy preocupante. Hablar de la cosificación de la mujer de forma tan gratuita, como saltar a la yugular a la primera de cambio no beneficia a nadie. Yo sinceramente, prefiero mil veces la “explotación sexual” de una muñeca que la de una mujer de carne y hueso… Aunque, subrayo que siempre respetare quién ejerce la prostitución de forma voluntaria o por necesidad. Nadie mejor que uno mismo para saber el por y el porqué. No somos dignos de juzgar ni criticar. Nunca sabrás dónde acabarás mañana así que mejor no digas que no beberás de esta agua. A todo esto, tras leer el artículo de David López Frías, añado una última reflexión. La misma ternura que experimentó el autor con su Sex Doll, debería desprenderse hacia las prostitutas. Las personas reales. Un paseo por La Jonquera, donde existe la prostitución a pie de carretera y uno de los prostíbulos más grandes de Europa, es más que suficiente para entender que nada tiene que ver con el hightlife de la ciudad barcelonesa. Señor@s, no se olviden de dar un paseo por el Raval. La vida es mucho más cruda y va más allá de un trozo de plástico.

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