Romeo y Julieta

Romeo y Julieta | Kâfeïna Girl
¡Comparte!

PORTADA: «Romeo y Julieta» [detalle] de Frank Dicksee, 1884.

William Shakespeare

Durante el s.XIX, los románticos y los victorianos adoraban a Shakespeare (Stratford-upon-Avon, 1564- 1616) con una devoción que George Bernard Shaw denominó “bardolatría” (de bardo, que significa poeta). Durante el Renacimiento el dramaturgo, poeta y actor inglés Benjamin Jonson (Westminster 1572 – Londres 1637) ya predijo que el conocido Bardo “no pertenece a una sola época sino a la eternidad”. Como dramaturgo, Shakespeare centraba su atención en el comportamiento social de la época y bien vemos, tras su lectura, que el ser humano, en su esencia, se comporta de un modo mecánico y repetitivo. ¡No cambia!

William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, 1564- 1616)

Lo romántico acaba en tragedia

«La vida es mi tortura y la muerte será mi descanso» Romeo.

Romeo y Julieta es una historia de amor que acaba en muerte. Refleja el “desamor” entre dos familias, que tienen la oportunidad de hacer las paces mediante la unión de sus hijos. Orgullo, tradiciones estúpidas, involuciones e ideas conservadoras impiden aprovecharlo. Es mejor la guerra que establecer la paz. Esta gran obra trata sobre la ceguera humana. Romeo y Julieta, aparentemente, son los protagonistas. En realidad, es el sacrificio de dos enamorados para combatir aquellos que apoyan la guerra. No es el amor entre sí el que triunfa sino el amor de padre a hijos que paraliza el odio y establece el dolor. Los señores del poder sólo son capaces de ver el daño que han hecho cuando pierden una parte suya… aquella que debería continuar, aquella que sin su existencia no hay razón para seguir luchando. El odio entre poderes domina el mundo y el amor romántico de nada sirve. Esa es nuestra tragedia. Solo somos capaces de entender cuando compartimos el mismo dolor; cuando nos afecta a nuestro propio ego; cuando perdemos a un hijo. Siente cuanto duele y entonces sabrás lo que es respetar y amar. Parece mentira, pero sin dolor no se valora la paz; no hay amor.

Romeo y Julieta | Kâfeïna Girl
La Reconciliación entre los Montesco y los Capuleto tras la muerte de Romeo y Julieta, 1855 – Frederick Leighton

Capuleto: ¡Oh, hermano Montesco! Dame tu mano. Ésta es la viudez de mi hija, pues nada más puedo pedir.

Montesco: Pero yo puedo ofrecerte más. Porque erigiré una estatua de oro puro, para que, en tanto Verona se llame así, ninguna efigie sea tenida en tan alto precio como la de la fiel y constante Julieta.

Capuleto: Tan rica como la suya tendrá otra Romeo, junto a su esposa. ¡Pobres víctimas de nuestra enemistad!

Príncipe: Una paz lúgubre trae esta alborada. El sol no mostrará su rostro, a causa de su duelo. Salgamos de aquí para hablar más extensamente sobre estos sucesos lamentables. Unos obtendrán perdón y otros castigo, pues nunca hubo historia más dolorosa que esta de Julieta y su Romeo.

Y de mientras…

En la actual Verona, siguen homenajeando a Romeo y Julieta en el día de los enamorados. Por cada San Valentín, premian la carta más hermosa entre todas las cartas enviadas a Julieta. Anualmente, reciben cerca de 8.000 cartas de todo el mundo dirigidas al personaje creado por Shakespeare y todas son contestadas por los voluntarios que forman parte del Club de Julieta. ¿Acaso alguien entendió algo? Obviamente, no hay nada que no se pueda solucionar leyendo el libro entero. 😉 Obviamente, la culpa la tiene el romanticismo. Ese movimiento que tanto se empeña en ponernos una venda en los ojos desde el s.XIX hasta nuestros días.

Carta a Giuletta

¡Comparte!

2 comentarios sobre “Romeo y Julieta

  1. Leí Romeo y Julieta de adolescente, y coincido contigo en que la obra te dice más sobre las luchas de poder que sobre el amor en sí. Sin embargo, en el fondo pienso que el romanticismo no tiene nada de malo, pero hemos sido nosotros los que hemos pervertido su esencia bajo el manto de los celos, el egoísmo, y la muerte por amor si hace falta.
    En fin, siempre es muy bueno reflexionar sobre estos asuntos para saber por qué hemos llegado a donde hemos llegado 🙂
    ¡Un saludo!

    1. Una cosa es ser romántico y otra amante del romanticismo. Ser romántico no tiene nada malo, como bien dices… pero, en mi opinión, el romanticismo, en su esencia, sí… Lo digo por las ideas que transmite del sufrimiento por amor, etc. En realidad, es ese amor adolescente que todos experimentamos por primera vez perseverado en la edad adulta… Las experiencias hay que vivirlas pero cada una en su debido momento. Aplicar el romanticismo en la edad adulta, lleva a graves confusiones… corre el riesgo de vivir relaciones inmaduras y asentar una bases no-evolutivas… Amar para sufrir, sufrir pero no superar, mantener siempre un mismo patrón y creerse incapaz de crecer y cambiar. Para mi son relaciones trágicas.